Nuestra Historia
El Filo abrió sus puertas en 1987, casi como una aventura de tres meses, y se ha convertido en una institución. Detrás de la barra sigue Paco, conocido desde joven como “El Filo”, un apodo nacido de su afición por la filosofía y los libros de Nietzsche, que acabó dando nombre al local.
En una Málaga muy distinta a la actual, cuando el centro aún no era un punto de ocio nocturno, El Filo formó parte del nacimiento de la movida cultural y musical de la calle Beatas, junto a otros bares míticos que marcaron una época.
Visítanos en calle Beatas y descubre uno de los bares más históricos del centro de Málaga.
De la movida malagueña a hoy
El espíritu del bar sigue siendo el mismo: un lugar donde la música importa, y las conversaciones fluyen de manera amena, creando un espacio acogedor. Aquí, cada persona es bienvenida si respeta el ambiente y las ideas compartidas. El Filo no busca ser masivo ni seguir tendencias, sino ser auténtico y fomentar un sentido de comunidad que invita a todos a ser parte de algo especial.
En nuestro bar podrás escuchar
La música es, sin lugar a dudas, el corazón vibrante de El Filo. Desde el primer día de su existencia, la cuidadosa selección musical ha sido una clara y contundente declaración de intenciones. Aquí no resuena lo de siempre ni lo que dictan las efímeras modas del momento; en este espacio se escucha y se siente lo que realmente tiene un sentido profundo y auténtico. Busca crear una experiencia única que conecta con las emociones, invitando a los que se acercan a sumergirse en un universo sonoro que trasciende lo convencional.
Rock y pop clásico
Temas de los años 80 y 90
Indie nacional e internacional
Música alternativa actual con influencia anglosajona
¿De visita en Málaga? Descubre uno de los bares más míticos del centro.
Bar Filo, abierto desde 1987, es el bar musical más antiguo del centro de la ciudad y un punto de encuentro para quienes buscan buena música, ambiente alternativo y copas a precios populares, sin entrada y sin artificios. Ideal para empezar o acabar la noche con personalidad propia.
